La textura de los alimentos desempeña un papel fundamental en la aceptación del consumidor, requiriendo un control preciso de la viscosidad para lograr la experiencia sensorial deseada. Al mismo tiempo, los fabricantes de alimentos y bebidas deben garantizar que sus productos se procesen de manera eficiente para minimizar el desperdicio, manteniendo la calidad y la asequibilidad. Lograr este equilibrio se vuelve especialmente complejo cuando se requieren cambios en la formulación.
Esta presentación describe un estudio de caso en el que un cambio necesario en un ingrediente puso de manifiesto importantes desafíos de procesamiento relacionados con la viscosidad. Para abordar este problema, se llevó a cabo un diseño de experimentos (DOE) de mezclas utilizando factores clave de los ingredientes alimentarios. La viscosidad se midió a lo largo del proceso mediante un reómetro, que simula el proceso a escala real. Esto generó datos funcionales que capturaron el comportamiento completo del sistema, en lugar de basarse en mediciones puntuales.
Los datos funcionales resultantes se analizaron mediante las plataformas Functional Data Explorer y Functional DOE en JMP para identificar interacciones entre ingredientes y sensibilidades al procesamiento. Los hallazgos de este análisis permitieron realizar cambios en la formulación que resolvieron con éxito los problemas de procesamiento. Finalmente, se utilizaron scripts JSL personalizados y visualización avanzada en Graph Builder para validar estas mejoras mediante el análisis de datos históricos de sensores en la planta de producción.