Una gran característica de JMP es que puede generar un script a partir de un objeto existente, como una tabla de datos o una plataforma de análisis. Esto puede ser muy útil. Permite repetir un análisis exactamente después de algún cambio en los datos, ya sea ahora o en el futuro. O bien, si realiza una serie de análisis y JMP guarda esos scripts en la tabla de datos, puede compartir el archivo de la tabla de datos con un compañero, quien podrá recrear fácilmente todos los análisis realizados con los scripts. También puede combinar varios scripts generados por JMP en uno completo para ahorrar tiempo. Finalmente, puede aprovechar la generación automática de scripts para aprender la sintaxis de objetos específicos: por ejemplo, puede trabajar con una columna de la tabla de datos de forma interactiva para asignar propiedades y luego ver el script que JMP escribe para ver cómo se programan esas propiedades.